¿Qué cómo hoy? – Estrenos 15/06/2012

Esta semana, aunque nos ha costado casi un mes de silencio, volvemos con fuerzas renovadas a hablaros de cine que es lo que más nos gusta. Y como es viernes de estrenos y viene cargado, sin más palabrería os dejo con lo que podéis disfrutar en las salas a partir de hoy que es mucho y muy variado

Moonrise kingdom: Quizá el estreno más esperado o uno de los más esperado de la temporada es lo nuevo de Wes Anderson, bien sea porque no deja indiferente a nadie, tanto si eres fan como si no. Este director despierta pasiones encontradas y este nuevo cuento naif en el que dos niños, un boy scout y una niña más preocupada por su estilo que otra cosa, se escapan juntos sin saber que está a punto de desatarse un huracán. Algunos actores de los más fieles repiten como Bill Murray o Jason Schwartzman y otros, como Bruce Willis, nos sorprenden en este registro independiente cuando frisan el ocaso de sus carreras interpretativas. O eso parecía.

Hysteria: La desconocida Tanya Wexler nos trae la historia del Dr. Mortimer Granville, cuya situación profesional le aboca a una clínica femenina en la que con métodos poco ortodoxos pretenden “curar” la histeria. Esta historia sobre la invención del consolador parece traer muchos clichés y poca chicha. Los chistes recurren a algunos lugares comunes dado que el tema lo facilita pero es especialmente refrescante la actuación de Maggie Gyllenhaal. Quizá no lo suficiente para salvar los muebles pero sí para pasar un rato entretenido.

Sácame del paraíso (Wanderlust): George y Linda son una típica pareja que vive en Manhattan dentro de la rutina que marca el estrés de sus trabajos. Cuando despiden a George y se ven obligados a mudarse a Atlanta a casa del hermano de él, descubren por el camino una comuna hippie en la que desprecian los bienes materiales y el dinero. Sacada directamente de la producción del omnipresente Appatow, esta comedia flojucha recupera a una Aniston que merece un poco la pena aunque toda la película sea simplemente otra sucesión más de gags sin mayor relevancia que no pasará a la historia.

Iceberg: Después de Sud Express y Amateurs, el español Gabriel Velázquez nos trae esta reflexión sobre la adolescencia a caballo entre Elephant (Van Sant) y Kids (Clark) en tres historias diferentes que dan el título a la película mostrando tan sólo la punta de sí mismos en personajes claramente desarragaidos y paisajes llenos de chatarra y mutismo.

Ríndete mañana (Give up tomorrow): Este documental, que recibió la mención especial del jurado de Tribeca en su festival de cine, sigue la historia desde sus inicios de Paco Larrañaga, en la cárcel desde 1997 por un delito que no cometió. Pese a ser una historia real (Larrañaga sigue en la cárcel aunque la presión popular consiguió su traslado desde Filipinas en 2007), adquiere tintes de historia ficticia al seguir un procedimiento totalmente sacado de quicio plagado de sobornos y corrupción.

Lockout – MS 1: Máxima seguridad (Lock Out – MS One: Maximum security): La MS 1 es una nave que orbita alrededor de la Tierra y donde están encerrados 500 presos peligrosos en un estado de letargo inducido. Justo cuando la hija del presidente de los Estados Unidos llega a la nave encabezando una misión humanitaria, estalla un motín y el presidente decide enviar al agente Snow para que, a toda costa, la salve. Este agente es un convicto por espionaje al país. Una serie B como un castillo que huele a videoclub de aquí a Lima. Nada que destacar.

Cinco días sin Nora: La directora Mariana Chenillo presenta una historia desconcertante en la que una mujer orquesta su propio funeral con la presencia de su ex-marido que no entiende todo el desfile que presencia. El espectador tampoco lo entiende mucho y acaba siendo tan poco ortodoxo que uno no sabe si reír o llorar.

La senda: Bajo la dirección de Miguel Ángel Toledo y con la colaboración de Fresnadillo en el guión, contemplamos cómo Raúl, en un intento por salvar su su matrimonio, decide llevarse a su familia a pasar la Nochebuena a una cabaña aislada en la nieve (menuda idea!). Un giro inesperado lo convierte todo en un infierno y Raúl debe enfrentarse a sus actos. En fin, mucho suspense y mucha sorpresa para entretener al espectador con la paranoia de sus creadores.

Acto de valor (Act of valour): Nada que salvar de este film propagandístico sobre las andanzas de los Navy Seals intentando rescatar a un agente de la CIA. Americanada para los que tengan muchas ganas.

¿Qué como hoy? – Estrenos 11/05/2012

Esta semana en la que hemos estrenado calor casi estival, podemos gozar de seis estrenos en salas que pueden hacer las delicias de los más cinéfagos, tanto si son puramente palomiteros como si buscan algo más de entretenimiento al pagar la entrada:

Sombras tenebrosas (Dark Shadows): Barnabas Collins, convertido en vampiro por una maldición amorosa allá por el siglo XVIII y encerrado en un ataúd con cadenas para evitar que saliera a la superficie, vuelve a la vida “normal” en el año 1972. Los parientes lejanos, que cargan con la maldición hereditaria, que aún sobreviven en la masión familiar y su peculiar comité de invitados le acogerán no sin ciertos escrúpulos pero con los brazos abiertos y Barnabas, entregado a los valores familiares y completamente desubicado con la modernidad de la época (dichos anacronismos serán origen de todas las carcajadas del público), tratará de reflotar el negocio familiar contra todo aquel que se ponga por delante. Deep y Burton están detrás de la interpretación principal (estupenda) y la dirección (con altibajos) de este filme respectivamente.

Seis puntos sobre Emma: Emma es una joven invidente empeñada en ser madre pese a todos los inconvenientes que a priori todo aquel que no tenga una discapacidad de este tipo pueda ver en ello. Pero, sobre todo, ésta es una película sobre la ceguerra emocional y los traumas personales que nos impiden avanzar en nuestras relaciones pese a que estemos perfectamente sanos. Roberto Pérez Toledo, en su primer largometraje, utiliza el humor y el drama a partes iguales, tal y como se utiliza en la vida real, como herramienta e  incluso como arma arrojadiza poco política, para no caer en sensiblerías tópicas y poder desenvolverse con cierta comodidad, como había hecho hasta ahora con sus cortometrajes. Verónica Echégui se mete en la piel de la protagonista consiguiendo reproducir la difícil fisiología de la discapacidad sin hacer de ella una caricatura.

Infiltrados en clase (21 Jump Street): basada en la serie juvenil 21 Jump Street (Jovenes policías) que catapultó a la fama definitiva a Johnny Deep (ojo al cameo aquí), nos muestra unos oficiales con poca experiencia cuya misión será infiltrarse de incógnito en un instituto y prevenir así la delicuencia y el narcotráfico. Sin embargo, tendrán que enfrentarse también a sus propios traumas que creían superados. Además, se darán cuenta de que las cosas en el centro escolar han cambiado mucho desde que ellos lo abandonaron para iniciar su carrera profesional y deberán adaptarse a los nuevos tiempos para pasar desapercibidos. Todo ello salpicado de todo tipo de gags (cuanto más escatológicos, mejor) y acción de la que mantiene al espectador con los ojos abiertos. La dirección en este caso corre a cargo de Philip Lord y Chris Miller que como tándem ya hicieran con la película de animación para todos los públicosLluvia de albóndigas.

Miss Bala: en este filme mejicano, Laura aspira a convertirse en reina de la belleza de Baja California. Cuando el certamen se convierte en una masacre y ella comienza a buscar a su amiga, encontrará a Lino, quien con la promesa de convertirla en lo que ella sueña, la involucrará en las redes tentaculares del narcotráfico y las bandas mejicanas. La banda de Lino tiene bajo su mando de terror todo el norte de Méjico y la vida de Laura se verá sacudida por las diferentes vivencias por las que atravesará por su culpa. Pese a que Gerardo Naranjo, su director, ha querido firmar un filme denuncia (quizá al estilo de Gomorra con la Mafia napolitana) pero se queda en la acción brutal (aunque la realidad supere la ficción) y en la denuncia tímida; eso sí, trepidante y atrapador como son este estilo de historias que no escatiman en detalles sangrientos.

Un lugar donde quedarse (This must be place): cuenta la leyenda que Paolo Sorrentino escribió este papel a medida para Sean Pean después de que éste último se lo pidiera en público en una entrega de premios. Y aquí esta, caracterizado como Robert Smith (cantante de The Cure), interpretando a una vieja estrella del rock que, tras 30 años de mala relación con su padre, viaja a su lecho de muerte, desde Dublín a Nueva York, pero llega demasiado tarde. A cambio, se embarcará en una aventura curiosa a través de América para continuar con la obsesión paterna de matar al ex-nazi que lo torturó al descubrir su pasado en el campo de concentración alemán de Auschwitz. No parece suficiente para mantener el tono durante dos horas solamente la interpretación de Penn, por mucho que se haya caracterizado de señora mayor; máxime con las reminiscencias que se me vienen a la cabeza con Una historia verdadera (Lynch).

Primer amor (Un amour de jeunesse): nos presenta la historia del primer amor entre Camille, de 15 años, y Sullivan, de 19, hasta que éste se marcha a Sudamérica por un período indefinido. Camille rehará su vida sólidamente junto a Lorenz hasta que Sullivan vuelve a hacer acto de aparición 8 años más tarde. Es una película delicada, sin pretensiones, que simplemente trata de plasmar las vivencias de los protagonistas sin intervenir demasiado y Mia Hansen-Love, como ya hiciera en su anterior película El padre de mis hijos, lo consigue pero sin la maestría alcanzada en la mencionada.